sábado, 28 de febrero de 2015

MEXICO CITY

Sábado 2:00 pm de la tarde, bajaba del avión y por primera vez mis pies pisaban suelo mexicano, por ahora era el último país que estaba visitando pero era el país al cual decidí viajar por primera vez en la vida...Que cosas no!!!


Este viaje lo empecé a soñar hace casi 1 año, el trabajo y la rutina de la vida no me dieron tanta facilidad para hacerlo antes. Si bien es cierto hace un año empecé a planificar de a pocos este viaje, hoy puedo decir que desde que tenía unos 8 años, mientras miraba alguna serie o novela mexicana, le decía a mi mamá: “Quiero ir a México….algún di aire allá a conocer a los actores y cantantes mexicanos”. Fui el primer país al cual decidi conocer de niño y recien lo cumplía. Hoy que he llegado a México no me llama la atención ningún actor y mucho menos ningún cantante, hoy lo que me trae a México es conocer su cultura de este enorme país y conocer la séptima maravilla del mundo que me falta poner la foto en la pared de mi cuarto.

Salir del aeropuerto internacional Benito Juárez de la ciudad de México, me pareció interminable. Habían llegado como 4 o 5 aviones internaciones y la cola para pasar migraciones y entrar al país me parecía interminable, además solo 4 módulos estaban atendiendo. Tenía hambre y ganas de conocer la ciudad y no había cuando salir del aeropuerto. Todos sabemos que lo primero que tenemos que hacer al llegar a un país pues es cambiar tus monedas a la moneda local, de todas las tiendas de cambios solo una estaba abierta y como nunca, fue el primer aeropuerto donde no solo pedían identificarse si no que además llenar hojas de solicitudes, firmarlas y no sé qué más, que la cola era otra pesadilla, todo solo por cambiar 20 USD y poder tomar el bus que me iba a llevar a la ciudad.

Las 2 primeras horas México estaba haciendo puntos para quedar mal y llevarme una mala impresión de ella. Pero con el transcurso de las horas, iban a cambiar.




Saliendo del aeropuerto me encontré con una familia de peruanos que estaban aprovechando sus horas de escala allí para ir a conocer algo del centro de la ciudad.

Baje en el punto indicado de mi mapa y tenía que caminar 3 cuadras para llegar al hostel, justo cuando me faltaba una cuadra, a 10 metros de mí, 2 jóvenes se acercan a un auto, uno por cada lado se meten por la ventana e intentan arrancharle algo a la persona que estaba dentro de ella, esos 3 segundos me parecieron minutos, trate de mantener la calma, no sabía si seguir avanzando o alejarme corriendo, hice como que conmigo no era, parecía q los ladrones no llegaron a jalarle al señor lo que querían se alejaron mirando a todos lados y en esos nuestras miradas se cruzaron, no me había dado cuenta que mi cámara fotográfica la llevaba colgada del cuello, es allí donde pensé: “Dios mío…ya me marcaron, ahorita se detienen y se lanzan contra mi….”, camine , di unos cuantos pasos más y me detuve en la primera puerta de una casa que se me apareció, los ladrones volvieron a voltear y me miraron, yo hice como que estaba tocando el timbre de esa puerta. Deje que pase un minuto, cambie de acera y con precaución, cruce la última calle para poder llegar al hostel.

Menos mal que no pasó nada malo, pero no puedo negar que llegue algo asustado y con temor de que había elegido una mala zona para quedarme, luego ya supe que era una de las zonas más seguras y escogida por los turistas para quedarse.

Deje mi mochila en mi habitación y salí a encontrarme con la ciudad, 5:00 de la tarde aproximadamente, tome un pequeño plano y ver que encontraba. Apenas llegue a la Avenida de La Reforma, que es una de las más avenidas conocidas de la ciudad, a los lejos vi un gran pórtico, me llamo la atención y sin saber qué es lo que era, me fui acercando a ella, era nada menos que la plaza de la revolución.


A medida que me iba acercando, veía que alrededor de ella, había muchos chicos, bailando en grupos haciendo coreografías, otros tocando instrumentos haciendo marchas, mientras que otros jugando con los juegos de agua que salían del piso, muchas parejas alrededor de la plaza y otros chicos haciendo piruetas con patinas y pelotas de futbol.




 Hasta ese momento no sabía cómo se llamaba esa plaza, percibí que había gente que por medio de un ascensor subía a la parte alta de la estructura que se encontraba en medio de ella, así que me dirigí hacia el eleador, en la entrada me di cuenta que estaba en la Plaza de la Revolución. Pense que en esa plaza los mexicanos en algun momento se rebelaron contra los españoles y dieron su grito de libertad, pero estaba lejos de la realidad.

Con solo $ 80, uno puede subir al mirador que se encuentra en la parte alta y también visitar los cimientos de la estructura, conocer todo esto me llevo casi una hora, así que a las 6:30 pm estaba descendiendo para continuar con mi encuentro con la ciudad.









Volví a buscar la Avenida de la reforma de la cual hace un par de horas me había desviado, intentaba llegar a lo que mi plano marcaba como el monumento con el ángel de la independencia.
Al final de la avenida se podía ver el monumento, el camino era largo, pero las mismas tiendas, la gente que iba por la calle podía a uno entretenerlo y así cada vez sin darse cuenta veía el monumento más cerca.

A mitad del camino me detuve en un centro comercial para buscar algo de comer, me había acordado que no había comido y me sentía algo débil, necesitaba recargar energías. Así que me detuve en un restaurante de pastas para comer unos fideos, luego decidí seguir mi camino.
Llegue a la Monumento de la independencia cuando ya el sol se había ocultado, la vista es única, me hizo recordar al monumento con un ángel que está en Berlín, son casi parecidos, desde la base del monumento se tiene una linda vista de noche, de la iluminación del monumento, los alrededores de la plaza y se aprecia lo largo e iluminado que es la Av. Reforma con los autos y luces que le daban un toque especial.



En la misma base del monumento, le pedí ayudar a un señor para que me tome un par de fotos, de la nada se inició la conversación típica de viajeros: “¿de dónde eres? ¿Hace cuánto estas visitando México?....”. Sin querer la conversación se extendió y estaba recibiendo unas clases histórica del monumento de la libertad y luego de la Av. Reforma, luego de la historia de la República Mexicana y luego el tema era la política Latinoamérica.

El Anfitrión mexicano que encontré se llamaba Juan Carlos, una de esas personas, que ama los viajes y que se complace mostrar su ciudad a viajeros como yo, gracias a el pude en minutos conocer en resumen la historia de México. Me acompaño a recorrer el camino de regreso e ir a visita de noche el Museo de Bellas Artes de la ciudad.



Siendo las 9:00 pm nos despedimos, quedamos encontrarnos al dia siguiente para seguir conociendo la ciudad y recorrer algunos museos, ya que había que aprovechar que en Mexico los museos son gratis.

Algo cansado regrese al hostel, mientras me disponía a revisar mi correo y revisar el plan para el dia siguiente, la administración del hostel casi de manera obligatoria nos pidio que vayamos a la sala de reuniones ya que era cumpleaños de la Gerenta General del hostel, en pocas palabras de la dueña.

Fui para estar un rato, ya que el sueño amenazaba con desplomarme, las conversaciones con los demás viajeros empezó, gente de Argentina, Corea del sur, Inglaterra, mexicanos, colombianos y no podían faltar los alemanes que aparecen nuevamente en todos lados, así como así, dieron la 2:00 am, las conversaciones eran muy entretenidas pero el cuerpo ya no daba más, la noche anterior no había dormido nada por terminar de hacer unos informes laborales y por alistar mi mochila, más aun, en el avión de Lima a Ciudad de Mexico que son 6 horas de vuelo, solo había podido dormir 2 horas, no podía concebir el sueño allí sentado de una manera tan rígida, así que me puse a ver la película “Whiplash”, había querido verla en Lima pero me fue imposible, por suerte la encontré en el menú de películas del avión, muy buena película que me mantuvo despierto durante el vuelo. RECOMENDABLE para los amantes de la música y del 7mo arte. 10 puntos!!!










miércoles, 3 de julio de 2013

LA VUELTA AL MUNDO EN 95 DIAS


visited 24 states (10.6%)

CHILE:
TAHITI
HONG KONG








martes, 2 de julio de 2013

TODO TIENE SU FINAL

“Todo tiene su final…..nada dura para siempre”….es una de las frases más recordadas de Hector Lavoe; esta frase refleja que todo lo mejor que nos pasa en la vida es corto, momentáneo, efímero. 

Por momentos quería que el viaje no acabe para seguir conociendo más lugares, pero otra parte de mi quería terminar de viajar, al menos por ahora, el cansancio había agotado mi estado físico. 

Cuando entraba al aeropuerto JF. Kennedy de New York, sabía que en mi siguiente ciudad, ya no iba a ser otra nueva ciudad en la cual me iba a sentir extraño y tratar de entender  sus mapas, costumbres o comidas, mi siguiente ciudad era el lugar donde nací y crecí y donde iba a poner fin  LA VUELTA AL MUNDO. Sabia que estaba  punto de dar los 360º al mundo, estaba solo a 3º 05´07´´ de conseguirlo. Esa es la distancia en longitud que separaba NY y Lima.

Caminaba por los pasadizos del aeropuerto buscando la Aerolínea LAN, la misma que me saco del país y ahora me volvería llevar a ella. Fue fácil ubicarla, no porque existiera un gran cartel, sino porque la gente que se reunía alrededor de ella, por sus costumbres y el desorden que generaban, delataban que esa zona eran los vuelos para los países sudamericanos.

En esta zona estaban los peruanos, ecuatorianos, bolivianos y colombianos esperando sus vuelos para cada uno de sus países, en este lugar se sentía un pequeño bullicio, un ligero desorden, unos raros olores a comida, toda esta gente estaba amontonada en una parte de los pasadizos esperando hacer su check in para sus vuelos programados. Además en este lugar era donde más se concentraban los policía del aeropuerto, tal vez porque ya conocen cómo somos los sudamericanos de desordenados y de costumbres raras.




Hice mi cola en medio de maletines, creo que los peruanos exageran con los paquetes, maletinas y cajas con los que viajaban, como queriendo llevar ropas y muchas cosas mas a toda la familia que tienen en Lima. Luego de haber estado en muchos aeropuertos del mundo y viajar junto a chinos, hindúes, europeos, americanos, árabes, etc. Podía notar una exagerada diferencia al viajar en un avión con destino a Lima. Podía estar físicamente en Nueva York, Estados Unidos, pero cuando miraba a mi alrededor parecía que estaba Fiori, el terminal de buses de Lima.

Mi viaje desde el JFK de Nueva York hasta el J. Chavez de Lima duro casi 8 horas, el vuelo fue durante la madrugada por lo que la mitad del viaje me la pase durmiendo, por fin anunciaron que en unos minutos íbamos a aterrizar en Lima y que deberíamos abrocharnos los cinturones.

La sensación de llegar a casa era especial, pasar migraciones era como si de mi país mismo me está dando la bienvenida. Luego de haber pasado más de 19 países del mundo y 38 ciudades en el mundo, llegar a mi país y pasar la línea de migraciones, para mí era similar al corredor de los 42 Km al momento de cruzar la línea de meta, y es que este viaje había sido precisamente esto una carrera pero dando LA VUELTA AL MUNDO. El acto de que me firme mi pasaporte de ingreso a mi país era como si este me esté dando la bienvenida y me recibiera con los brazos abiertos, es más hasta tuve ganas de abrazar al policía que sello mi pasaporte.



Para algunos, mi viaje había sido muy largo, para otros, muy corto, para algunos debería haber ido a muchos lugares mas, para otros me excedí con tantos lugares. Ahora creo que fue lo justo y necesario.

A la salida del aeropuerto me estaban esperando las 2 únicas personas que estaban felices con mi regreso, esas 2 mismas personas que se tomaron un tiempo para irme a despedir hace 95 días. Era mis padres que me esperaban con un abrazo, con una mano para ayudarme con el peso de mi mochila y con las ganas de escuchar tantos relatos y experiencias del viaje. Fue para ellos que escribía estos blogs, sabía que ellos se tomaban el tiempo cada mañana para leer mi diario y para elevar oraciones al cielo. También mi amigo Raúl Herrera estaba con ellos, ese amigo que había seguido mi viaje, me había ayudado a planificar el viaje y que cuando estaba por alguna parte del mundo, el me enviaba la información necesaria para continuar con el plan




Todos los días del viaje fueron emocionantes, no hubo un día en que mis ojos no dejaron de maravillarse por alguna obra de arte hecha por manos de hombres o por algún paisaje que nos regala la naturaleza madre. Aun en los días que descanse me sirvieron para conocer más de las ciudades donde estaba o para conversar con la gente y me cuenten las tradiciones de esas ciudades. Trate por todos los medios de aprender en cada lugar lo más que se podía.

Aún recuerdo las primeras planificaciones del viaje, todo empezó queriendo ir a Beijing, luego ir a Roma, luego Dubai y así se iban añadiendo puntos en el mapa, a medida que lo iba planeando se iban agregando ciudades a la ruta, cada vez que agregaba a una ciudad me emocionaba porque sabía que iba a ver algo especial allí.

Este viaje no había comenzando hace 95 días. Este viaje se inició hace casi 2 años y medio y si bien llegaba aparente final, en realidad este viaje iba a continuar no sé hasta cuando, porque sabía que a partir de ese momento cada vez que escuche el nombre de alguna ciudad donde estuve, que vea alguna ciudad en alguna película o vea sus imágenes en algún libro o afiche, mi mente iba a seguir viajando con los recuerdos.


Cuando  recuerdo ciudades como el Cairo, Nueva York, Beijing o Nueva Dehli que eran unas  megaciudades, Lima al lado de ellas es un pueblo, pero cuando veo estas megaciudades en el mapamundi o en el Google Earth, me doy cuenta que vistas desde el universo son simplemente un punto y que en ese punto hay millones de personas habitando y me hace pensar que la tierra a pesar de ser finita, es infinita en su búsqueda por conocerla y por recorrerla.


Era hora de dejar la mochila en la esquina de mi cuarto, de descansar del viaje y por  ahora viajar con la mente y las fotos. Era hora de esperar que termine el 2013 para ver que destinos me deparaba el 2014. 


lunes, 1 de julio de 2013

LA ESTATUA DE LA LIBERTAD: LA DAMA DE NEW YORK

Cuando abrí los ojos en la cama al iniciar el día, recordé que este iba a ser el ultimo día de todo el viaje que hasta ese momento había recorrido, así que rogué al cielo que me cuidara en ese ultimo tramo que quedaba del viaje para que no me pase nada y llegue con bien a mi destino final.

Esa mañana me levante de una manera super relajada, me di un baño, aliste mis cosas como si ya estaría a punto de viajar, separe las cosas que usaría en el día con las que ya deberían quedar listas para el viaje. y deje el ultimo cuarto que iba a hospedar en mi viaje. Luego salí a recepción para dejar la llave del cuarto, hacer check out y dejar guardada mi mochila hasta finalizar el día. Ya que no iba a llevar tremenda mochila conmigo a caminar por la ciudad de Nueva York.

Sentado en el vagón del tren que me llevaba nuevamente al centro de la gran Manzana, pensaba en muchas cosas, en mi familia, en los amigos y por momentos mis recuerdos me llevaban a ver los momentos de este largo viaje que por fin llegaba a su fin, y es que este era el ultimo día luego de 94 días viajando alrededor del mundo.

Hoy, había algo diferente en el ambiente, tal vez las ganas de vivir con intensidad mi ultimo día de viaje o no se que. Es cierto que en mi plan para hoy era visitar el gran Museo MoMA y visitar a la Dama de New York y eso lo hacia emocionante el día pero esta vez se sentía una paz que no lo había sentido los 94 días anteriores, luego me di cuenta que esa tranquilidad se debía a que para mañana no tenía ningún plan, no tenia de que preocuparme por marcar planos, por trazar rutas, por revisar los ahorros, por buscar información de tour o pensar en cómo me iba a trasladarme a la siguiente ciudad, no había nada de eso, y es que mañana a esa misma hora en la que iba en el tren a Manhatan, me imaginaba estar en mi cuidad, en mi país, yendo en un taxi yendo a mi casa a descansar, pero a la vez triste porque esta “buena vida” de conocer el mundo, a su gente y sus costumbres llegaba a su fin, y es que conocer el mundo resulta fascinante y alucinante.

A las 11:00 am estaba entrando al museo MoMA, uno de los museos más importantes del mundo, tal vez después del museo de Louvre. Le dicen MOMA porque su nombre es THE MUSEUM OF MODERN ART. Cuando uno que no conoce mucho de cultura general, como yo, llega a New York, piensa que las únicas cosas para ver acá es: La estatua de la libertad, el memorial 911 y por allí una y otra cosa, pero en realidad New York está llena de cosas para ver y divertirse, solo en cuanto a museos, mi plano de tour marca la existencia de mas de 45 museos, entre ellos hay museos de judíos, museos de policías de NY, de emigrantes, Aquarium, de Artes, de Bomberos, Museo del Sexo, museo de NBC, museo de Cera Madame Tussaud, este ultimo vi que tenia cedes en Hong Kong, Berlín, Paris. Es decir en New York tiene para entretenerte por los menos un mes recorriendo solo museos.


El Museo de Arte Moderno de Nueva York abrió sus puertas al público el 7 de noviembre de 1929, y fue fundado por los filántropos estadounidenses Lillie P. Bliss, Mary Quinn Sullivan y Abby Aldrich Rockefeller para "ayudar a la gente a entender, utilizar y disfrutar de las artes visuales de nuestro tiempo". Es uno de los mejores museos de arte moderno del mundo. Es considerado uno de los santuarios del arte moderno y contemporáneo del mundo, constituyendo (a juicio de muchos) una de las mejores colecciones de obras maestras. Alberga piezas tales como La noche estrellada de Van Gogh, Broadway Boogie Wogie de Piet Mondrian.




Las señoritas de Avignon (1906) de Pablo Picasso, La persistencia de la memoria de Salvador Dalí y obras de artistas norteamericanos de primera fila como Jackson Pollock, Andy Warhol y Edward Hopper. El MoMA posee además importantes colecciones de diseño gráfico, diseño industrial, fotografía, arquitectura, cine e impresos.

El Moma cuenta con 6 niveles, hasta donde recuerdo estuve en todos los niveles menos en el 3er y 6to. El tiempo solo me permitió ver, a mi gusto, las zonas mas destacadas del museo. 

Sin duda a mi me llamaron la atención los cuadros de Warhol, como también los de Picasso, pero el cuadro que causo mi mas grande admiración fue la noche estrellada de Van Gogh, siempre le tuve una empatía especial a ese cuadro y al momento de verlo ciertamente me deleite por un momento, también seguí por las otras salas con los distintos cuadros que tenia este museo, altamente recomendable, especialmente si te gusta el arte.







Luego de estar unas 4 horas perdido en el interior del Moma viendo cuadros de reconocidos de la Pintura, de la arquitectura, de la fotografía y del diseño, salí para dirigirme a mi última visita del día y de mi viaje. Me fui caminando hasta la costa oeste de Manhattan, la cual estaba a unas 6 cuadras del MoMA. 

Hace 8 meses, no se permitía el ingreso a la Isla de la Libertad donde reside la estatua de la libertad , por lo tanto la única manera de acercarse a ella, era tomar un ferri que pasara cerca a la isla. Y para esto me fui al muelle porque allí se estaba la empresa Circle Line Sigthseeing la cual hace paseos en ferry alrededor de Manhatan, el ticket para este paseo también venia incluido en mi New York City Pass.






El tour incluía 2 horas de navegación por casi todo el contorno de la isla de Manhattan, así uno podía apreciar desde las aguas, todo el Skyline de la ciudad mas importante del mundo, sus grandes edificios que están en ella, y además de las otras ciudades que están alrededor de ella, como Brooklyn, New Jersey, Bronx, Queens, etc. Hasta que el ferri se acerco lo más que se pudo a la Estatua de la libertad, y todos los tripulantes, sacamos nuestras cámaras para disparar a la Dama más famosa de los Estados Unidos.

La estatua de la Libertad, paradójicamente, ni siquiera fue creada en Estados Unidos, sino en el estudio de un escultor francés llamado Frederick Auguste Bartholdi. 

Es una estatua de cobre, cubierta con una túnica larga y suelta, que se yergue majestuosamente sobre una pequeñísima isla en el puerto de Nueva York y le da la bienvenida a los barcos y pasajeros que llegan. En la mano derecha sostiene una antorcha en alto señalando el cielo; en la izquierda se encuentra una tablilla que dice: "4 de julio de 1776", fecha en que se proclamó la Declaración de Independencia. 

La estatua, cuyo nombre completo es La Libertad Iluminando el Mundo, fue un regalo de Francia a Estados Unidos, que simboliza la fraternidad de ambos países a la democracia. 

Una versión más pequeña, de 36 pies (11 metros) de altura y esculpida en bronce, se encuentra en uno de los puentes que cruzan el río Sena en París. 



La estatua de la Libertad es la más grande que se haya construido jamás. Pesa 240.000 kilos, tiene una altura de 46 metros y se levanta sobre un pedestal de 45,7 metros de altura. En la cabeza lleva una corona de siete puntas, que representa los siete continentes. Un ascensor lleva a los visitantes desde el pedestal hasta la base de la estatua, y de allí 168 escalones conducen a la corona en cada una de las dos escalinatas.

El escultor Bartholdi alcanzó fama en Francia, su país natal, desde muy joven. A los 22 años creó la estatua de uno de los más importantes generales de Napoleón, y poco después le concedieron la prestigiosa condecoración de la Legión de Honor. En 1865 acudió a una cena cerca del Palacio de Versalles en casa de Edouard de Laboulaye, profesor e historiador francés, en la que los invitados conversaban sobre la estrecha amistad que unía a Francia con Estados Unidos desde que el marqués de Lafayette luchó con valentía en la guerra de independencia de este país. 

Esa noche Laboulaye gestó la idea de una gigantesca estatua para conmemorar la independencia de Estados Unidos. Bartholdi fue comisionado para explorar la posibilidad. En los diez años que siguieron, el escultor visitó Estados Unidos y decidió que la estatua debía estar situada en el puerto de Nueva York. 

Finalmente se obtuvieron fondos y en 1875 Bartholdi comenzó a trabajar en el coloso. El brazo levantado, de 12,8 metros de largo, tenía un dedo índice de 2,4 metros de longitud. La cabeza medía cinco metros y la boca era de un metro de ancho. 

El 4 de julio de 1884, en París, Ferdinand de Lesseps, constructor del canal de Suez y presidente de la Unión Franco-norteamericana, donó oficialmente la estatua como regalo a Estados Unidos. En nombre de Estados Unidos recibió la donación el embajador norteamericano en Francia. 

En mayo de 1885 la estatua fue desmantelada y empacada en 214 grandes cajones para su transporte en un navío de la marina francesa. En abril de 1886 finalizó la construcción del pedestal y se dio inicio a la tarea de re ensamblar la estatua. 

El 28 de octubre de ese año, se develó la estatua en presencia de dignatarios de Francia y Estados Unidos. Hoy la estatua aun sigue de pie, ya han pasado mas de 120 años, casi 4 generaciones la han visto, pero ella sigue allí, toda una dama, joven y siendo el mejor atractivo de New York. Creo que uno cuando va a New York, debe ir a visitar de manera obligatoria a esta gran estatua.


Mi visita a New York había terminado, luego de 2 horas de navegar por las aguas de Manhattan y siendo las 6 pm llegaba al puerto. Comencé a recorrer nuevamente las calles de New York con destino a la estación de trenes, apreciaba cada calle, cada pista, tratando de guardar las imágenes en mi memoria, y a la vez despidiéndome mentalmente de esta ciudad. No sé si algún día regresare por acá, pero la magia del cine iba a ser que la visite siempre. Esta es la ciudad que mas veces ha salido en el cine, y es también a la que todo ciudadano mundial quiere venir a conocer, a algunos les agrada y se dejan cautivar, otros se ven decepcionados por el desorden, la suciedad en algunas partes, la cantidad de emigrantes latinos y por la claustrofobia que generan los grandes edificios al caminar por las calles.

Aun con todo lo bueno y malo que tenga New York, es la ciudad mas poderosa del mundo, a la que todos desean venir alguna vez, y como dijo mi amiga Katia, hasta los extraterrestres desean venir a esta ciudad, o para vivir entre los humanos o para destruirla, y es que por esas razones que el cine solo conoce, todos los extraterrestres solo saben venir a New York. ¿Y si ellos vienen a New York? ¿Por qué tú no te atreves a darte un salto a esta ciudad, ya que esta en el mismo continente?






A las 6 de la tarde me despedí de la Gran Manzana, parado en la ciudad mire por ultima vez sus calles y luego de unos segundos de contemplarla baje por unas escaleras hacia los túneles del subterráneo para tomar el tren que me llevaría hasta Queen, lugar donde estaba el hoste para recoger mi mochila y salír rumbo al aeropuerto, otra vez un miedo tonto me invadió, el miedo que en el ultimo tramo, a pocas horas de pisar mi ciudad, algo saliera mal y pierda el avión o me pasara algo. Pero también ya estaba contento, Al menos ya había visto todo lo que mis ojos habían deseado ver y conocer, el llegar a casa era cuestión de horas nomas.

Era hora de viajar a Lima, terminar el viaje, decir tarea cumplida y a recuperar mi vida que la había dejado paralizada hace 3 meses.