martes, 10 de agosto de 2021

EL HUASCARÁN - SEGUNDA PARTE

Dicen las crónicas ancestrales, que un día el Inca Huayna Cápac, cruzaba por el callejón de Huaylas y contemplaba las montañas (Waskha, en quechua) y al ver que una sobresalía de las demás, la llamo Huascarán en honor a su progenitor Huáscar.

Otras personas también la conocen como Mataraju que traducido al castellano también podría significar Nevados Gemelos. Y pues, no sé en qué momento me quedé dormido en mi clase de geografía, que tuve que llegar hasta acá, para darme cuenta que el Huascarán tiene 2 cumbres, siempre pensé que era una sola.  De esta manera la montaña involucra dos picos: la cumbre norte con 6,655 msnm y la cumbre sur con 6,757 msnm siendo este, el punto más elevado del país, la cima del Perú.

La cumbre sur se conquistó por primera vez, con la expedición científica austro-alemana conformada por los científicos Philip Borchers, Wilhelm Bernard, Erwin Hein, Hermann Hoerlin, Erwin Schneider y los porteadores Néstor Montes y Faustino Rojo quienes lograron conquistar el pico el 20 de julio de 1932. A partir de esa fecha muchos alpinistas vienen al Perú tratando de conquistar esta cima.

El Huascarán o Mataraju


Aunque, a decir verdad; el Huascarán podrá ser la montaña más alta del Perú, pero a nivel mundial estamos lejos de ocupar un lugar en el podio. De hecho, ni siquiera estamos dentro de las 10 montañas más altas del mundo.

Por una cuestión numérica-matemática, el mundo montañista ha agrupado y transformado en célebres a las montañas más altas del mundo que superan los 8,000 metros de altura sobre el nivel del mar. Son 14 en total, todas ellas están entre Nepal, China y Pakistán. De estas 14, destaca el Everest con 8,849 msnm, en la cordillera del Himalaya. Cientos de montañistas, años tras años intentan poner el pie en la cima del mundo, pocos son los que la consiguen. Así el Everest es, sin duda, el mayor logro o el mayor sueño de todo escalador de montañas, inalcanzable para la mayoría de mortales como nosotros.

El Everest

Cuando aún India era una colonia británica, un equipo de personas decidió medir la altura de todas las cumbres del Himalaya. Todos ellos le pusieron atención principalmente a una, llamada LA CIMA XV, por sobresalir entre todas.

Corría el año 1852 cuando los estudiosos de la geología llegaron a la conclusión de que el pico XV de la cordillera del Himalaya podría ser la montaña más alta de nuestro planeta. En 1865 le cambiaron el nombre por el de Everest, en honor a Sir George Everest, coronel, topógrafo y geógrafo galés al servicio de la corona británica y miembro de Royal Society. Desde entonces suscitó los deseos de los más aventureros de grabar su nombre en la historia del alpinismo.

De este modo se pondría en marcha en el año 1921, la primera expedición británica en intentar conquistar la indómita cumbre. Que tal empresa hubiera llegado a buen puerto en un primer intento, desconocida la orografía y la arrollante personalidad de tamaña formación geológica, ciertamente habría sido un golpe de suerte que no se dio. Lo cierto es que hubo, tras otros cuantos varios intentos, que esperar aún 32 años hasta que Edmund Percival Hillary, un montañero, piloto y explorador neozelandés, y el sherpa nepalí Tenzing Norgay llegaron a la cima a las 11:30 am del 29 de mayo de 1952, y regresaran con vida para contar la hazaña. El hombre había llegado, al fin, a la cima del mundo.

Edmund Percival Hillary y Tenzing Norgay


Bueno, hice una pequeña ventana para contar algo sobre la montaña más alta del mundo, pero regresemos al Huascarán, esta montaña a pesar de ser la más alta del Perú y ser la quinta más alta de América, ni siquiera entra al grupo de las montañas que sobrepasan los 7 mil metros. Ni siquiera el Aconcagua (la montaña más alta de América) con 6,962 msnm supera la valla de los 7000, se queda fuera por poco.

Hoy había amanecido frente a esta montaña. Pocas veces en la vida uno se levanta con esta vista, así que desde antes de las 7 am salí a contemplar el entorno. Una zona llena de roca granítica, con el sonido de riachuelos descendiendo, con una vista del callejón de Huaylas a mis pies y grandes montañas alrededor de ellas, de las cuales destacaba el Huandoy y las 2 cumbres del Huascarán.

              Huandoy -                          Huascarán cumbre norte -                     Huascarán cumbre sur

Lo que más me llamo la atención esa mañana, era ver salir de entre las rocas a algunas Vizcachas, saltaban y saltaban y que, al notar mi presencia a los lejos, se detenían, se quedaban inmóviles y al momento volvían a esconderse, dicen que en las mañanas salen a esperar que el sol salga completamente para poder tomar baños de sol. Creo que era la primera vez en mi vida que veía a estos animales corriendo libremente por la naturaleza.



A las 10:00 am empecé a subir el último tramo que me había propuesto para ir a tocar el hielo del Huascarán. Esta vez, no iba a ser de exigencia el ascenso, es más, lo íbamos a hacer sin llevar peso en el hombro, algo que facilitaría mucho la jornada.

Llegar hasta este punto, era especial, ya que estas en el borde de aquel gran volumen de hielo. Ver tremendas paredes de hielo, que al ser iluminados directamente por el sol daban la impresión de ser totalmente celeste y estar cubierto de nieve, era especial. Además, de ver como de esta misma zona comenzaban a salir gotas y gotas entre el hielo y se iban juntando para hacer hilos de agua por entre el piso rocoso para luego seguir descendiendo, estaba presenciando el origen de todos aquellos ríos que luego iban a correr por el callejón de Huaylas, luego cruzar la costa desértica para finalmente desembocar al océano pacifico...era impresionante estar allí!!!

De hecho, las aguas del Huascarán no solo riegan el lado oeste, también el lado este, en donde esas aguas van hacia la selva peruana y parte de ellas terminan yendo al río Amazonas. Así el Huascarán constituye parte del ecosistema natural de la región central del Perú, el corredor económico y cuenca hidrográfica por excelencia.

Toda el panorama se veía hermoso, pero luego cuando uno empieza a pensar en todo lo que escucha sobre la problemática ambiental que vive el mundo entero, entonces talvez empiezas a entender el real problema.

Algo me habían comentado, que cuando uno empieza a ver la parte celeste del hielo, es porque ya estás viendo la base del glaciar, digamos el hielo madre, esa parte del hielo que le ha llevado años formarse.

Dicen que, por décadas, los pobladores cercanos al Huascarán subían al nevado para cortar el hielo y luego llevarlos a sus casas para usarlo en la cocina. Me di con la sorpresa, que esto no era una leyenda, y que a pesar que las viviendas de la zona ya cuentan con refrigeradores y/o neveras, algunos pobladores aun suben a los 5,000 msnm para cortar un gran trozo de hielo. Justo cuando estaba haciendo fotografía a las 8 am aprox., vi que un hombre de la zona subía hacia el Huascarán con 2 de sus niños, “andarán paseando” – pensé. Cuando a las 11 am vi al mismo hombre ir descendiendo con una gran mochila. Me pareció raro, porque yo lo vi subir hace unas horas sin nada. El encargado del refugio me acoto que era un trozo de hielo que llevaba dentro de esa mochila, el hombre había subido a cortar ese pedazo de hielo, abrigarlo y meterlo a su mochila.

-         Hey!!! Tu!!! ¿Qué llevas en tu mochila? – le grite.
-        ¡Hielo!!!  - Y me señalo la cumbre del Huascarán.
-        Oye, pero cuando llegues abajo…ya se te habrá derretido….
-        Para nada, tengo hielo para 15 días – grito con una gran sonrisa.
-        ¿Y para que lo vas a usar?  – le pregunte.
-        Pues para mis raspadillas, son naturales y hasta muy saludables, porque son de agua natural del mismo Huascarán.

Se fue levantando la mano, mientras descendía saltando de roca en roca …yo también le devolví el saludo… ¿Cómo era posible venir hasta acá solo para llevarse un pedazo de hielo?”. Pero esto es aún una costumbre que se practica entre los de las zonas aledañas. De hecho, debe ser un lujo para ellos comer su rapadillas del Huascarán, pero es parte de la depredación que le estamos haciendo a la cordillera. Está prohibido hacer esto…pero hay cierto descuido y falta de conciencia entre nosotros, además de falta de persona y/o presupuesto por parte de las autoridades para resguardar el parque.

Los Huaracinos, se siente orgulloso de ver todos los días al Huascarán, por ser la montaña más alta del mundo de la zona intertropical, la segunda montaña de mayor altura si es medido desde el centro de la tierra y el lugar de la tierra donde existe menos fuerza de gravedad. Y allí, mirando el Huascarán, apreciando su grandeza, pensaba en lo privilegiado que somos de vivir en estos años. Recordaba que en una conferencia se decía:

"En el Perú, todos los glaciares que están por debajo de los 5,100 metros ya han desaparecido"

“Y, en toda la región, los glaciares ubicados a altitudes inferiores a los 5,400 metros han perdido en promedio 1.35 cm de su capa de hielo cada año desde 1970: el doble que los grandes glaciares ubicados a mayor altitud”

El calentamiento global estaba siendo agresivo con las grandes glaciales y el Huascarán no se libraba de ella. Muchos factores ayudaban a incrementar este fenómeno.

Una de ellas era, la perdida de cobertura vegetal, siendo una de las causas principales de esta perdida la quema de pastos, que originan incendios forestales, unos días antes de mi llegada, hubo un incendio generado por unos chicos en la parte baja de la cordillera. También hay que añadirle la desorganización del control del ganado en el área que conlleva a un desorden del uso de pastos existentes, el desorden turístico del cual yo también era parte; la caza furtiva en la zona, la contaminación de CO2 que vienen desde la costa y es traída por la atmósfera en partículas hasta la cordillera y muchos otros factores más que están contaminando toda el área.

Comencé a descender de la zona del glaciar con una mezcla alegría, reflexión y tristeza. Voltee a mirar nuevamente al gigante con algo de tristeza, era ella la que mas sufría por todo este desorden del cambio climático que los humanos generamos. Esa montaña y su gran glaciar siempre se habían mostrado casi eternos e inmortales, ahora me daba cuenta que, también como nosotros los humanos, era mortal y tenía sus horas contadas, también tiene su muerte anunciada.



 

viernes, 6 de agosto de 2021

EL ASCENSO AL HUASCARÁN - PRIMERA PARTE

Habíamos viajado de la ciudad de Lima a la ciudad de Huaraz, me recomendaron quedarnos un día en la ciudad de Huaraz y aprovechar para conocer la laguna de Churup, como para aclimatarnos y hacer este pequeño recorrido de calentar motores, la verdad es que tiene su cierto grado de dificultad. Como no había ido antes a esta laguna, decidí aceptar el reto e ir a conocerla.

 

Al día siguiente 6 am nos levantamos, ya había dormido con toda la ropa lista para la caminata, así que solo era cuestión de arreglar algunos pequeños detalles de la mochila y salir a buscar un taxi que nos lleve al terminal del transporte con dirección a la ciudad de Yungay. 6:30 am estábamos saliendo del hospedaje, al cerrar la puerta de la habitación, sabía que ya no había retorno, ni espacio para arrepentirse de la caminata que estaba iniciando.

La ruta que íbamos a hacer en vehículo para empezar nuestra caminata de ascenso era ir de Huaraz – Mancos – Musho, de este ultimo pueblo empezaba la caminata.







De Huaraz a Mancos, el viaje puede durar hasta 1 hora. Al llegar a la ciudad de Mancos debemos esperar un colectivo que nos lleve al pueblo de Musho, mientras esperábamos que se llene el colectivo, aprovechamos en tomar nuestro desayuno en la vía pública, 1 vaso de quinua con su pan con palta, aun no terminábamos de desayunar cuando se escuchó: “ultimo asiento…” - A correr para subir al auto.


En 25 minutos estábamos en la ciudad de Musho, nos sentamos un rato en la plaza esperando que en ese pueblo vacío conseguir una movilidad y nos lleve al inicio del sendero. Después de esperar un buen rato, se apareció un auto, le pregunte si me podía llevar al inicio del sendero:

-          - Buenos días Señor…. Me puede llevar al inicio del sendero al Huascarán, me dijeron que cualquiera acá sabe del inicio del sendero – le dije.

-         -  Uhh muchacho, voy en sentido contrario, pero mira…ves esa calle, sigue de frente hasta el fondo y vas a llegar a un cementerio, al lado izquierdo encontrarás el sendero que es el inicio.

El señor encendió su auto y se alejó nuevamente, era momento entonces de ponerse la mochila a la espalda y empezar la caminata. No teníamos más información que eso, ni tampoco un plano para guiarse. Solo algo de experiencia en este tipo de trekkings.


8:30 am estábamos iniciando la caminata, era el momento de sacar nuestra cámara fotográfica y registrar el inicio. Sin querer estábamos perdiendo tiempo en las tomas fotográficas, y no nos dábamos cuenta que el tiempo avanzaba y el sol comenzaba a pegar con más fuerza. Más tarde nos pasaría factura usar tiempo para fotos y videos.

Al comienzo el camino era aparentemente fácil de ubicarse, 2 campesinos me ayudaron a irme guiando, pero llego un momento que ya no encontraba a nadie que sirviera como guía de apoyo. Así que era cuestión de dejarse llevar por la intuición. Tuve que recordar cosas de mi época de joven explorador. Por momentos me encontraba en la intersección de varios senderos así que elegir el sendero correcto era importante para no perderse. Me fui percatando que siempre aparecía un tipo de huella en el camino. Así que cuando estaba confundido por saber qué camino tomar, buscaba esa huella y la seguía. Pensar que durante todo el recorrido siempre esa figura de esa huella fue mi única guía.



Casi a las 11 am comencé a tener sed, allí me di cuenta que no había comprado agua y no tenía nada para apaciguar el calor, y que cada vez, el sol era más intenso y el camino iba teniendo menos árboles que te iban dando sombra. La falta de agua me estaba afectando, me sentía más cansado, los labios resecos y el peso que llevaba en la espalda de casi 10 kg, comenzaba a sentirlo de 20 kg.

Aprox. A la 1 pm me cruce con 2 jóvenes que venían descendiendo, eran de la zona y me comentaron que más arriba, donde encuentre unas vacas, iba a encontrar un arroyo y allí podía tomar agua…. “Allí también puedes llenar tu botella de agua…ya que después no encontrarás agua hasta llegar al refugio y el camino es largo”. Lo triste era que tampoco tenía una botella vacía, pero sabía que eso no era un problema, en el Perú vayas por donde vayas, es fácil encontrar botellas vacías tiradas como basura en cualquier sendero o lugar turísticos, los peruanos somos buenos en ir a lugares y tirar nuestros desperdicios por donde sea, es algo triste lo que digo, pero hoy por hoy es una realidad en mi país, no hay lugar turístico en el Perú que se salve de tener peruanos que lancen la basura en cualquier lugar, más aun botellas de bebidas.

Seguía caminando por el sendero cuesta arriba y pensando: “En que momento encuentro esa botella de plástico tirada en el camino” “¿Donde están esos peruanos cochinos que tiran sus botellas?, ¡vamos!!!  no me decepcionen esta vez!!!” “Desde temprano he visto varias botellas tiradas…y justo ahora que quiero una…no aparecen”

Encontré una botella de wiski vacía, la revisé…estaba limpia, pero el pico que tenía no iba a permitir llenarla llenarla de agua …así que la descarte. “Hasta en el Machu Picchu he encontrado botellas tiradas en el camino…porque acá no? vamos peruanos…no me fallen esta vez”

Cerca de las 2 de la tarde escuche el sonido de una caída de agua…ese sonido fue música para mis oídos. Aceleré el paso y empecé a notar la presencia de vacas en medio de una zona rocosa. Deje mi mochila a un lado y corrí hacia el riachuelo…No lo pensé…me incliné y comencé a tomar agua del mismo riachuelo. No me importaba si me podía caer mal el agua o si me podía enfermar… pensaba que de niño muchas veces había tomado agua de la manguera que regaba el parque cerca a mi casa luego de jugar fútbol…- “si sobreviví a ello…no creo que el agua que corre por estas montañas me haga daño” - pensé.

Mientras tomaba agua, percibí que alguien me miraba, al levantar los ojos, vi que 2 vacas se habían acercado a mi, no sabía si lo hacían de manera amenazante por invadir sus áreas o con una mirada de lastima por lo sediento que estaba.

Me senté a descansar un rato cerca al riachuelo…. Me lave la cara, me eche agua a la cabeza, para mí era como un oasis en medio del desierto. Me había dado cuenta que el agua tenía un olor algo extraño, pero no me importaba en ese momento, si era posible, por la sed hasta la orina de las vacas me hubiera tomado. Sabía que por ubicación geográfica esa agua descendía del mismo Huascarán. Que feliz me sentía en ese momento.

Al rato vi que por el sendero bajaban 3 chicos. Ellos se acercaron a mí para preguntarme por donde estaba el camino que descendía, yo aproveche para preguntarles por donde seguía el camino que ascendía. No podía dejar de mirar la botella de Gatorade que llevaba una de las chicas en la mano… “justo una botella así necesito para seguir mi camino con agua”– pensé.

-       ¿A cuánto me vendes tu botella? – le dije, estaba dispuesto a pagar cualquier precio, sabía que el camino de ascenso aún era largo.

-     Pero aún no la termino – me dijo, entonces, creo que se dio cuenta de mi estado sediento – toma, te lo regalo, termínalo y quédate con la botella.

-            Gracias…Gracias…muchas gracias - le dije.

To Bebí el líquido que aun contenía y fui corriendo a llenarlo con agua del riachuelo. Era momento de seguir el ascenso.

El camino se iba a poner más vertical y más duro. Se iba a convertir en un ascenso muy vertical y de un interminable recorrido en forma de zigzag…parecía que nunca iba a acabar el camino. La verticalidad de la montaña, hacía imposible ver la cumbre del Huascarán. La última vez que la había visto, había sido cerca del mediodía, luego de eso, no la volví a ver.


Solo en el sendero, subiendo aquella montaña, venían muchos pensamientos a mí:

-        “¿Quién me mandó a venir aquí?

-        ¿Por qué no me traje 2 litros de Coca-Cola helada?”

-        “fácil estaría en Lima mirando películas en mi cama”

-        “A qué hora va a acabar esto!!!”

Era mi vía crucis, y aun sabía que faltaba mucho.

Los 10 kg de mi mochila ya molestaban a mis hombros, me daba ganas de tirar la mochila y llevarla arrastrando, el sol golpeaba directamente mi rostro, el agua lo tomaba por sorbos, el efecto de la altura y la falta de oxígeno para lo que mi cuerpo no está acostumbrado ya empezaba a afectar en mi físico y cada paso que daba, costaba darlo, dar 20 pasos era en ese momento para mí un acto heroico, era la única manera de llegar, paso a paso.

A veces sentía que mi corazón estaba a punto de explotar y mi cabeza por reventar en pedazos. Si me sentaba en una piedra, sentía que mis músculos de mis piernas se endurecían así que prefería descansar parado.

El efecto del encerramiento por la pandemia del COVID también me estaba pasando factura, ya no se podía jugar fulbito y eso hace más de un año era talvez la única manera de hacer ejercicio. Y nunca le hice caso a los que me decían: Aunque sea sal a correr alrededor del parque que tienes al frente de tu casa - Nunca lo hice.

Hasta ese día, tenía claro que el trekking más duro que había tenido, había sido hacia Choquequirao, hace 9 años, de hecho, en ese momento era más joven, con mejor físico y con mejor salud y aun así fue muy duro ese recorrido. Hoy sentía que este trekking al Huascarán estaba a punto de igualarlo. Hoy sigo en esa disputa mental. ¿Cuál fue el ascenso más duro? ¿La subida al Huascarán o la subida a la montaña del Choquequirao? No lo sé, por ahora les doy un empate a ambos.

A las 5 pm aproximadamente, al levantar la mirada, apareció ante mis ojos, mi meta final, el pequeño refugio donde me iba a quedar a descansar, EL REFUGIO HUASCARÁN. Se veía cerca, pero ya sabía que lo que se veía cerca en la montaña, era el 3 triple de distancia de lo que parecía. Pero el solo hecho de ver el refugio, fue como recargar de energía cada musculo para el tramo final.


A cada paso que daba, se hacía más grande el Refugio y detrás se levantaba el Huascarán. Ver esa gran masa de hielo tan cerca, con la luz del sol resaltándola, ha sido una de las cosas más bellas que han visto mis ojos hasta ahora. En ese momento me volví a sentir orgulloso de ser peruano y de tener una montaña así en nuestro país. Debo confesar que la emoción era grande. En ese momento ya no importaba las más de 8 horas de ascenso y del sacrificio. Era momento de disfrutar de esa escena…ya el sol también estaba a punto de esconderse detrás de la cordillera negra que estaba a mis espaldas, pero que alumbraban la cordillera blanca y le daban tonos de colores al Huascarán.


Cerca de las 6:00 pm llegué al REFUGIO HUASCARÁN, me senté y pedí que me traigan una Coca Cola para rehidratarme y refrescarme, pero más que todo para celebrar la llegada a la meta del día y disfrutar de esas vistas.

Sentado en el frontis de la cabaña, presenciaba con agrado esas imágenes que la naturaleza me ofrecía y gratis, estaba descansando en la montaña más alta del Perú, al lado mío el gran bloque de hielo de las 2 cumbres que tiene el Huascarán, un poco más hacia la izquierda, la cumbre de la montaña Huandoy, hacia el otro lado, la cordillera negra en toda su extensión y detrás de ella, ocultándose el sol.


Terminado el atardecer, aun así, se podía seguir disfrutando las tonalidades azules que ofrece el cielo y el Huascarán con su gran bloque de hielo, color blanco, seguía resaltando en la oscuridad.

El frio iba aumentando con la noche y el cansancio no me dejaba ya dar un paso más, pero una sopa caliente me esperaba dentro del refugio. Era momento de ingresar a descansar.





lunes, 2 de octubre de 2017

Visting Schools in the Highland of Peru I

Dejo estas fotos de la visita que hice a 55 colegios en los distritos de Otuzco y Julcan, del departamenteo de La Libertad, ubicados al norte del Perú. En estas fotos se mezclan un conjunto de imagenes que muestran en algo la realidad de la educacion en esta zona del país, y es casi un reflejo de lo que sucede en todos los colegios del estado en las partes altas, la sierra o los andes en el Perú.

He tratado de escocer algunas fotos, ya que en mi poder tengo mas y trato de mostrar son algunas de ellas para ver las dificultades que tienen estos centros del saber y a pesar de ello, los directores y profesores ponen todo lo mejor de si, para que los alumnos aprendan, dificultades como el intenso frio de estas zonas, las condiciones de pobreza y la precariedad de las infraestructura en la que se dictan las clases. Estas quedaran en este blog para siempre recordarme que en mi país se necesita mucho por hacer y que cada uno de nosotros necesitamos apoyar, con nuestros impuestos, para que la ayude de una mejor educacion llegue a estsos lugares y los niños tengan las misma oportunidades que un niño que vive en la ciudad.