viernes, 7 de junio de 2013

VILLA BORGHESE EN ROMA

Viernes 07 de Junio, tercer día para recorrer Roma, la capital de Italia, sin saber que iba a ser el último, ya que pensaba quedarme a descansar en la ciudad de Roma el sábado para ir a la iglesia y luego tomar una siesta larga, pero las cosas no se dieron así.

Mi tía me levanto cerca de las 8:00 am, me había quedado dormido de lo cansado que estaba y tenía que salir antes de las 9:00 am para ir a visitar a uno de mis primos Luis Enrique, al que no veía desde que el tenia 9 años aproximadamente, lo último que sabía de él era que se había casado y que ahora vivía en un lugar no muy cercano de la casa de mis tíos.

Nos dirigimos hacia allá y el encuentro con mi primo a mi si me dejo asombrado, ya que el niño de 9 años al que había visto por ultima vez era otro, Luis ya era todo un hombre, mas alto que yo y el doble de cuerpo que yo, tomamos un café en su casa mientras conversamos, me contaba sobre su vida en Italia y de sus últimos años de casados.

No sé cómo me olvide de tomarme una foto con mi primo, lástima que me quede sin la foto del recuerdo con el y su esposa. Pero bueno, creo que el café estaba tan bueno que estaba me hizo olvidar ese detalle de sacar mi cámara.

Luego de esta corta visita, era momento de ir hacia Roma a conocer dos de los tantos museos que hay en Roma, tenia 2 entradas libres, gracias al RomaPass, para ingresar a cualquier museo en Roma así que tenia que aprovechar al máximo esta oferta, mi primo en su auto me llevo hasta el parque Villa Borguese, un inmenso parque en la ciudad de Roma en donde dentro de ella hay museos y además está el zoológico de Roma, existen plazas, lagos y muchas áreas verdes donde los italianos salen a caminar, manejar bicicleta y correr.


El primer museo para visitar allí, era el Museo Gallería Borghese, un museo donde no llega mucha gente, ya que la entrada es cara, y otra porque las vacantes son limitadas, al no ir mucha gente esto te permite tener un recorrido tranquilo dentro de las instalaciones, sin tener mucha gente que estorbe tu camino. El museo te da 2 horas para recorrer los 3 niveles. La verdad el museo era un poco mas de lo mismo, cuadros, cuadros,  mas cuadros y cuadros, por allí una que otra cabeza esculpida en piedra, esta vez a diferencia de otros museos, cada obra de arte tenia al costado una información adicional, esto hacia que los visitantes tuvieran una mejor compresión de las cosas que veían, dentro de la lista de los top ten de museos de Roma, este museo aparece con mayor puntuación por los turistas como para ir a visitarlo


Luego pasamos a recorrer el museo Gallería de Arte Moderna de Roma, un museo donde los artista actuales, exponen sus cuadros o sus últimas exposiciones artísticas, y este si me gusto, será porque son “contemporáneos”, a la entrada nomas te recibeun hall con un piso de vidrio pero quebrado, nunca había visto tal diseño de piso, me pase recorriendo cada pasillo de este museo, no puedo mas que decir que quede encantando, pude usar mis 2 entradas gratis a los museos de Roma de la mejor manera. De hecho que me llevo tiempo conocer ambos.
  




Termine de recorrer ambos museos cerca de las 4:00 pm, al salir recorrí parte del parque Villa Borguese, solo pude recorrer parte del parque porque es tan grande que llevaria casi un dia recorrer toda el area y con bicicleta, termine mi recorrido justo por la Piazza del Popolo o la Plaza del pueblo, unas cuantas fotos a su alrededor y luego pasamos por la Plaza de Napoleón para terminar nuestro recorrido nuevamente en la Plaza España, tal como había terminado el día anterior nuestro recorrido por los lugares Top Ten de Roma.



Roma, en solo tres días me había desgastado mucho físicamente, muchas cosas para ver, mucho sol y considero que solo llegue a ver el 45% de todo lo que Roma ofrece a los turistas. Con las piernas cansadas, agotadas, regrese a la casa a descansar y preparar mi maleta que que al dia siguiente me esperaba un largo viaje.




Cuando tome el bus, unas 2 paradas después subió un controlador o supervisor al bus, para verificar si todos los que iban a bordo había pagado su ticket y lo habían marcado. En Roma, uno compra un ticket  en cualquier kiosko para subir al bus, dentro del bus existe una máquina para marcarlo y hacerlo validar el ticket por el viaje. Todos en su mayoría compran el ticket pero casi nadie lo hace marcar porque casi nunca sube el controlador, cuando el controlador sube al bus a revisar los tickets marcados y no lo tienes, te cae una multa de hasta 100 euros (eso es lo que me dijeron).

Yo pensaba que las jugadas en los buses con los tickets solo lo hacían los sudamericanos pero me lleve con la sopresa que los italianos tambien lo hacen, todos compran el ticket pero a la hora de subir no hacen marcar el tickt y asi guardana el ticke para algun otro viaje o hasta que suba un supervisor, son pocas las personas que hacen marcar el ticket, casi nadie paga sus pasaje y es mas, creo que ni el Papa lo paga. Yo no tenía problema con eso, al empezar mis días de recorrido me compre la famosa tarjeta Roma Pass, muy usada por los turistas, con esta tarjeta tú tienes 3 días para ir por toda Roma por tren o bus gratuitamente y subir las veces que quieras, pero ojo, solo por esos tres días, además de tener 2 entradas gratis a cualquier de los museos de Roma y algunos descuentos especiales en tiendas y museos detallados en la tarjeta.


Cuando el controlador llego a revisarme, lo único que hice fue enseñarle la tarjeta, pero veía como todos se paraban e iban a marcar la tarjeta dentro del bus antes que el controlador llegue a sus asientos, otros bajaban rápidamente del bus, mientras que en los paraderos al darse cuenta de que el supervisor estaba arriba en el bus, algunos subían otros como sabían que no tenían el ticket se quedaban parados y preferían no subir y esperar al siguiente bus.

Fue una pena que en medio del bus, encontraran a un par de señores que no tenían el ticket para marcar, así que el controlador les pidio sus documentos para multarlos, mas pena me dio cuando sacaron sus documentos y estos eran de color guinda, ese color lo reconocía, el controlador los abrió y desde donde estaba pude divisar que decía “Republica del Perú”. “Oohhhh no- me dije a mi mismo….- con razón siempre hablan mal de nosotros”. Nadie pagaba su pasaje, ni aun el mismo italiano, pero por los menos tenían el ticket listo a mano para validarlo, pero estos peruanos nos dejaban mal por monses. Por un momento quise ir donde ellos y gritarles, golpearlos por la razón que nos dejaban mal, ya que los veían como peruanos y eso me indignaba.

Así terminaba mi ultimo día en Roma, sin querer había comprado mi pasaje para el siguiente día irme a Pisa, tenía planeado irme allá el domingo, pero cuando fui a comprar el boleto, solo había para el día siguiente, las del domingo estaban agotadas. 


1 comentario:

  1. Que pena q tuviste q ir a Pisa.......debe haber sido muy frustrante no poder ir el sábado a la iglesia ! :)

    ResponderEliminar