lunes, 27 de mayo de 2013

CAMPO DE CONCENTRACION DE SACHSENHAUSEN

Mi segundo día en Berlin, programe ir a visitar el famoso campo de concentración de Sachsenhausen, ubicado al norte de Berlin.

El día empezó con un desayuno en el hostel, yo estaba con unas ganas de seguir escuchando la historia de Berlin, durante el desayuno conocí a un profesor de la universidad de Sao Paulo, el de hecho no hablaba español, y yo menos el portugués, pero la conversación fue tan interesante, que no era necesario que el sepa mi idioma y yo el suyo, porque tranquilamente se podía entender lo que ambos queríamos decir en nuestros propios idiomas.

A las 10:00 am me estaba dirigiendo al punto de encuentro con otras personas de donde partiríamos en un tren con dirección al Campo de Concentración a cargo de la guía Cecilia, una argentina que había ido a Berlin por unos cuantos meses para mejorar su alemán, y tanto le gusto esa ciudad que se termino quedando y laborando como guía turística.

A las 10:30 partimos de la estación del tren Alexanderplatz para tomar el tren hacia Oranienburg, donde bajamos para continuar caminando hasta el campo de concentración de Sachsenhausen.


Al llegar a la entrada principal de este campo nos da la bienvenida unas grandes rejas, con una frase que se me ha quedado grabada en la mente, esta frase significa "el trabajo da libertad", una frase irónica que daba la bienvenida de igual manera a todos los judíos que llegaban al campo de concentración para trabajar durante la época del dominio nazi.


En esas épocas nazi cuando llegaba el tren trayendo a los judíos, los llevaban caminando hasta un cuarto cercana a la entrada principal, en este cuarto les cortaban el pelo de la cabeza, les quitaban todas su pertenencias y les decían que cuando salgan se les iban a devolver, pertenencecias que jamas volverían a ver, ya que las cosas de valor, se repartían entre los mismos nazistas y las cosas sin valor, las llevaban al pueblo para re partirlas entre la gente. Luego se les daba la vestimenta que hemos visto durante muchas películas de rayas blancas y negras y se les pegaba un triangulo en el pecho con un color que identificaba si el individuo era judío, gitano, adversario político, gay o Testigo de Jehova. Una vez con la ropa puesta, eran llevados hasta esta gran reja principal. Creo yo que esta frase colocada en la reja, la pusieron los nazis como para darles un mensaje de esperanza, para que los judíos crean que si trabajan bien y duro, podrían ganarse la libertad, es así que muchos entraban a la campo con las ganas de dar lo mejor de sí, pero luego al pasar el tiempo sus esperanzas se veían acabadas al ver que sus amigos desaparecían de la nada o eran castigados severamente, entonces con el pasar de meses se iban dando cuenta que nunca podrían salir de esos campos.

Tras una breve introducción por parte la guía entramos a conocer el patio de formación donde los judíos cada mañana al tocar la alarma tenían que salir corriendo a formar filas y ser contados, visitamos también los barracones, la cocina, las celdas de castigo, la sala de autopsias e incluso los crematorios. Durante toda la visita la guía nos contaba las atrocidades que cometieron los nazis en cada lugar del campo de concentración. Estar en medio de ese campo y a la vez escuchar algunas historias, era como que tu mente viajaba al pasado e imaginarte como si las cosas estuvieran sucediendo a tu alrededor



Cualquier persona puede visitar el campo de concentración sin problema, hoy el campo esta abierto para todos y merece ser visitado a pesar que muchas zonas fueron demolidas casi por completo. El lugar no es llamativo y está "demasiado vació", por lo que si nadie te explica qué había en cada lugar y las historias que sucedieron allí, la visita pierde casi todo el interés, por lo cual yo recomiendo ir siempre con una visita guiada.

Por poner un ejemplo, ver el patio central vacío no tiene ningún sentido, con un guía puedes saber qué eran las formaciones, como se daban, cuánto duraban y por qué se hacían, o qué tipo de trabajos forzados y castigos se llevaron acabo en éste lugar.




Escuchar a la guía comentar cada cosa que se hacia adentro de estos campos, a la vez que escuchas, por tu mente te imaginas escenas, tal vez producto de ver películas de ese tipo, entonces sales del lugar con un gran respeto por el dolor y el sufrimiento que tuvieron otros seres humanos acá.










Después 4 horas de visita al interior del campo volvimos de nuevo a la estación para tomar el tren de regreso.

Una vez que llegue a la ciudad, cada miembro del grupo tomo su propio camino, eran las 5:00 la tarde y mi plan era ir a visitar al aeropuerto abandonado de la ciudad de Berlin que queda a unos 20 minutos en tren, en su momento de la época nazieste aeropuerto fue el mas grande del mundo, hoy las inmensas estructuras están allí usadas como almacenes, y sus pistas de aterrizaje lo usan como un gran complejo deportivo donde la gente sale a correr, manejar bicicleta y practicar toda clase de deporte.






Luego de visitar este lugar me dirigí a visitar el Palacio de Charlottemburg, un palacio que en su momento fue uno de los mejores de Berlin, hoy casi descuidado y con algunos turistas que pasan por el frente de ella para tomarle foto.




Eran las 9:00 pm y aun con sol sobre el cielo de Berlin, tome el bus con dirección a mi hostel, el efecto de que el sol se oculte a estas horas en las ciudades de Europa hacia que mi mente, que estaba acostumbrada a imaginar que eran las 6:00 de la tarde siga pensando en conocer mas de la ciudad cuando realmente eran las 9:00 pm, eso hacia que el tiempo que empleaba para conocer la ciudad, empezaba desde las 9:00 am hasta las 9.00 o 10:00 pm de la noche, muchas horas caminando y con pocas horas de noche para descansar.




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