sábado, 29 de junio de 2013

PRIMER DIA EN NEW YORK

Aun tengo las imágenes en mi mente de mi viaje de Boston a Nueva York, sentado casi a la mitad del bus, al lado de la ventana, durante la mañana, asi podía disfrutar del paisaje y de las pequeñas ciudades que se levantan al costado de la carretera y como iban aumentado los autos a medida que íbamos llegando a la Gran Manzana, aun recuerdo el momento en que el bus empieza a atravesar un puente, al costado muchos autos intentando también ingresar a Nueva York y al frente de nosotros se levantaba esa primera Megaciudad del mundo, con sus rascacielos. Nueva York prometía, luego de ver muchas ciudades en el mundo durante mi viaje. esta ciudad estaba obligada a enamorar y a hipnotizar. Mi bus entraba a esta gran ciudad cerca de las 1:00 pm.


Luego de salir del terminal de buses que se encuentra en el centro de Manhatan, salí a las calles sin saber que estaba caminando por la 8º avenida, en medio de tantas tiendas y restaurantes de comidas de todos lados del mundo, encontré un sub way, lugar indicado para comer si no encontraba muchas opciones.

Mientras comía mi Veggie Peggy, revisaba los planos para saber como llegar al hostel que tenia pensando ir. Una americana que estaba también almorzando me ayudo ubicarme e indicarme que trenes tenia que coger para llegar al hostel que quedaba en el distrito de Queens, cerca al aeropuerto JFK.




Luego de tomar 2 trenes subterráneos y caminar unas 10 cuadras con la mochila atrás, ubique el hostel después de casi una hora de viaje, era lo mas económico que había podido encontrar por internet.

Pagar una cama en un hostel en Nueva York, fue el mas caro que he pagado en todo el mundo, 40 dólares por noche y eso que mi hostel se encontraba al norte de la ciudad de Brooklyn, en Queens y a 40 minutos del centro de Manhattan, no quiero imaginarme lo que puede costar una noche en un hotel con las mínimas condiciones en el mismo Manhattan.




Desde que marque Nueva York como la última ciudad para visitar en mi viaje, tenía bien claro que las cosas que quería ver si o si, eran:

La estatua de la libertad, el puente Brooklyn, el Empire State y el lugar donde un día estuvieron las Torres Gemelas. Creo que 3 días me eran suficientes para llegar a todos ellos

La Ciudad de Nueva York está ubicada en la costa este de los Estados Unidos, unas 1000 millas al norte de Florida y 200 millas al sur de Boston. Está en la boca del Río Hudson y se encuentra dividida en cinco distritos o barrios: Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens, y Staten Island.


Con más de 8,4 millones de neoyorquinos en un área urbana de 830 kilómetros cuadrados (320 mi²), Nueva York es la segunda ciudad con más densidad de población de los Estados Unidos, Nueva York empezó a ganar importancia a inicios de la historia de los Estados Unidos, porque servía como puerto principal para todo el comercio que llegaba desde Europa, luego de las batallas y guerras que hubo en este país, fue en esta ciudad donde se da por inicio al congreso constituyente de los EEUU. 

Y en 1789, en esta ciudad se nombra al primero presidente de los Estados Unidos, y nueva York se convierte en la capital principal, luego de un tiempo la capital es llevada a Washington, pero no por esto, Nueva York dejo de ser importante, al contrario, cada vez cobraba mayor importancia, cada vez llegaban mas migrantes y al ver que encontraban oportunidades de trabajo se quedaban a vivir aquí.

A comienzos del siglo XX esta ciudad se convierte en la manzana deseada de todo el mundo, ya que todos veían en esta ciudad, signos de libertad y desarrollo económico. Así Nueva York comenzó su crecimiento horizontal, la isla quedaba muy pequeña y comienzan a expandirse hacia las islas cercanas. Luego de la segunda guerra mundial, Nueva York comienza con su crecimiento vertical, y se empiezan a construir los primeros rascacielos en el mundo, cada vez que se construía un edificio, este quería llamar la atención de toda la ciudad, y trataba de superar al mas alto que existia, hoy podemos ver a muchos de ellos aun en pie

Uno de los mas conocidos en esta ciudad son el Empire State y el Rockefeller, a este ultimo nos dirigíamos para iniciar nuestro recorrido por la ciudad. De ambos edificios uno puede ver casi todo Nueva York en sus 360º, pero recomiendo que si uno desea tener una mejor vista de la ciudad, de día se debe hacerlo del Rockefeller y de noche desde el Empire State. ¿Por qué? Porque del primero puedes tener una vista de Nueva York y de todo el central Park en toda su extensión.







La entrada al Rockefeller lo hice comprando un ticket que se llama el New York Pass, la cual te dan entradas para ver los iconos de la ciudad solo por $ 104. Una entrada general para subir al top de este edificio cuesta $28.  Una vez arriba, tenia Nueva York debajo mío, antes de recorrer la ciudad, la vi desde arriba, de hecho me ayudo a tener una visión mas completa de cómo debería moverme los siguientes días en esa ciudad. Luego de sacar unas cuantas tomas desde esta altura y de ver a los lejos el mítico Empire State, baje para conocer los alrededores de este edificio y su plaza de banderas que representa a la Organización de las Naciones Unidas.





Luego de dar unas vueltas por esas cuadras, me dirigí a través de la 6ta avenida, la cual la habían cerrado para dar apertura a tiendas y ferias de comida, se podía ver comida y gente de distintos lugares de mundo, la comida china, hindú y mexicana era lo que mas resaltaba en las calles, la peruana nunca la encontré.




Así sin darme cuenta llegue al famoso cruce la avenida Brooklyn con la 8va avenida, famosa por la cantidad de tiendas con pantallas grandes que le dan un aspecto futurista a la ciudad. Cerca a esa intersección esta el museo del Mundo del Cuerpo Humano.

BODY WORLDS tiene como objetivo educar al público sobre el funcionamiento interno del cuerpo humano, mostrar los efectos de la buena y la mala salud, así como enseñarnos en qué medida nuestro estilo de vida afecta a nuestra salud. BODY WORLDS se presenta con la esperanza de estimular la curiosidad sobre la ciencia de la anatomía.



Este museo ha visitado muchas ciudades del mundo, por esas cosas del azar, coincidí con ellos acá, así que decidí entrar, este museo ha tenido muchos detractores, pues muchos de las exposiciones son con cuerpos reales, cuerpos que se donaron a este museo y hoy ayudan a ver lo complejo que es el interior del cuerpo humano, para mí el cuerpo humano es la máxima obra de arte sobre la tierra, simplemente con ver la complejidad de los sistemas sanguíneos, nerviosos, óseo, dice de la grandeza de su diseñador, la inteligencia de su creador que es Dios.

Al comienzo de la visita, esta exposición puede parecer algo aburrida, pero luego, te hacen ver como es tu interior y te hacen un llamado por medio de videos de cómo tu puedes dañar tu cuerpo con exceso de azúcar, alcohol, tabaco y muchas grasas, te invitan a cuidar el cuerpo lo alimentes bien, al final del recorrido entiendes que “debes cuidar tu cuerpo, porque es el único lugar donde puedes habitar”.



Una de las cosas que me llamo la atención, fue que al final del museo, había una pantalla grande, en donde decía “Antes de morir, quisiera _____________”.  Al costado había una computadora donde tú podías escribir y completar la frase según tu sueño. Escribías y tu frase se almacenaba en la base de datos en la que muchas personas en el mundo han escrito. Pararme a leer en esa pantalla, los sueños de muchas personas que habían escrito allí, era ver el sueño de muchas personas alrededor del mundo: 
Antes de morir, quisiera: Subir el Everest, Ver a mi hijo graduarse, sembrar un árbol, viajar a la luna, Ver a mis padres juntos de nuevo, .......etc.

Al final, me convenció y escribí mi frase y esta formara parte del museo, tome el teclado y puse “Antes de morir, quisiera Dar la vuelta al mundo”.


Luego de caminar por las calles de Manhattan por cerca de 2 horas y entrar a comer un Veggie Peggy en Subway, me fui hasta el Central Park, el famoso parque de Nueva York, este inmenso pulmón, tiene forma rectangular. Dicen que es dos veces más grande que Mónaco y 8 veces más grande que el Vaticano, dos de los países más pequeños del mundo. A este parque llegan casi 25 millones de visitantes por año, para pasear y para hacer deportes. 


Este parque es uno de los iconos de Nueva York y ha aparecido en muchas películas americanas, de hecho antes ni me percataba de este detalle, ahora me será fácil reconocerla, en una de las películas que aparece es Hard Die 3 o duro de matar 3, en donde el policía mas querido de los Estados Unidos, John Mcclane, ingresa al parque con su auto, asustando a todos los deportistas y destruyendo las bancas del parque.



Al costado del parque está el American Museum Natural History, uno de los museos mas importantes de Nueva York y del Mundo, entrar allí, te puedo quitar toda una tarde, hay zonas para ver dinosaurios, animales salvajes, ballenas, el cuerpo humano, las civilizaciones, el espacio, la tierra, etc. Debo confesar que no satisfizo mis expectativas, ya que cuando estuve en Nueva Zelanda me gusto mucho mas el museo de historia natural de ese país, tal vez fue porque fue el primer museo que entre con esa grandeza. Aunque hay muchos que van a este lugar y les parece increíble. Con todo, es una parada obligatoria que hay que hacer en este lugar, luego cada uno le dará su propio calificativo.






La entrada a este museo la cubrió mi New York City Pass. Así que tenía que ir de manera obligatoria para sacarle provecho a lo que había comprado. Recuerdo que una de las exposiciones que me pareció increíble fue el observatorio ‘The Rose Center of Earth and Space’. Un gigante edificio en forma de cubo que conforma el espacio para el Planetario Hayden. En su interior, una gran esfera simulando un planeta es la sala donde se proyectan interesantes documentales en tres dimensiones. Acá te proyectan en el techo todo el sistema solar, galaxias, estrellas, y planetas, en la cual te explican los procesos que se dan en el universo, cuando menos te das cuenta, te da la impresión que realmente estas viajando en el espacio, como si estuvieras sentando mirando hacia arriba y estas volando dentro de la nave nodriza de las Guerras de las Galaxias. Esto si fue impresionante.

Salí del Museo a las 6 de la tarde, y baje de nuevo a los trenes donde un chino trataba de ganarse la vida tocado música de su país, la música me hizo recordar los momentos en que estuve por China, así que me quede unos minutos escuchando mientras esperaba el tren que llegue.

A las 7 pm nuevamente estaba en la avenida Brooklyn con la avenida 8, la ciudad aun tenia sol, así que no se podía ver al Nueva York encendida, aproveche para meterme a otro museo que no me llamaba la atención pero la entrada ya la tenía por haber comprado la de cuerpo humano. Era el museo del Art of the Brick.




Un pequeño museo en donde el Sr. Nathan Sawaya, fanático de la construcción con bloques de playgo, exhibe una gran cantidad de construcciones a base de estos pequeños ladrillos de plástico.  Su exhibición también viaja por varias partes del mundo, de hecho tiene una muy buena exhibición en la cual te sorprendes como se pueden sacar arte gracias a los bloques de playgo con algo de creatividad. Lástima que no dejan entrar con cámara fotográfica, a este local, así que a guardar todos los recuerdos en la mente, las fotos del interior de la exhibion las descarge de la misma pagina web del museo.




Salí de la exhibición un poco mas de las 9 pm, aun New York no se oscurecía y las luces de las calles aun no se encendían totalmente. Yo ya estaba cansado, había estado débil por la gripe que aun me perseguía, esta vez me sentía aun más débil.



Tenía ganas de seguir esperando para ver a Nueva York encendida con todas las luces, pero estaba muy cansado, físicamente como mentalmente, así que decidí regresar al hostel, el camino de regreso era largo, ero esperaba levantarme mejor para al día siguiente conocer a la famosa Estatua de la Libertad. Hoy día regresaba a mi hotel habiendo caminado mucho, pero sin ni siquiera haber visto una de los 4 principales lugares que quería ver. Mañana tenia que planificar mejor mi día.






jueves, 27 de junio de 2013

BOSTON PARTE 2

Los cambios bruscos de temperatura en Boston, habían hecho opacar en algo mi salud que por 3 meses se había mantenido intacta; por momentos en Boston se sentía un calor tan fuerte como lo sentí cuando visite Madre de Dios en Perú, donde sientes que un bochorno de vapor sube de la tierra y tu piel se pone pegajosa, y por momentos el ambiente se ponía frío y corrían ráfagas de aire con algo de lluvia, así que estos bruscos cambios de climas, me debilitaron tal como la criptonita a superman.

Hoy con mi tío habíamos planificado ir un par de horas a conocer el Museo de Ciencia de Boston.

En el camino al museo pude ver por las calles de Boston, unos curiosos buses que les llaman “Patos” o Duck, otras personas les dicen bus anfibio, porque además de poder andar por las calles de la ciudad, al llegar al río, entran y pueden convertirse automáticamente en naves acuáticas, y es que este transporte fue usado en la segunda guerra mundial, para que los soldados no tengan que desembarcar en las playas, si no que con estos vehículos entraran rápidamente a tierra y poder combatir. Hoy estos patos, han sido pintados de una manera atractiva de tal manera que sirven para ser turismo en esta ciudad.


No llegue a tomar un tour en estos patos, pero aproximadamente te cuesta $ 35 y te llevan a conocer la ciudad, el tema es que tu ingles tiene que ser muy bueno para que no te pierdas en la explicación que dan los guías, porque acá el ingles si era muy rápido y técnico.

Entramos al museo de Ciencia y esta consta de 4 niveles, todos, absolutamente todos dedicados a la ciencia y la muestran de la mejor manera, que esta sean tan fácil de entender para u niño, pero que a la vez cautive la atención de los jóvenes y adultos. Creo que cualquier niño o adolescente después de visitar este museo, se queda con esas ganas  de saber más de la ciencia y queda con la semilla implantada de la investigación científica.











Al comienzo pensábamos estar allí unas 2 horas, pero había tanta cantidad y calidad de cosas por ver, que sin querer nos pasamos cerca de 6 horas revisando las diferentes áreas dedicadas a la ciencia. En este museo la matemática, la química, la física se vuelve tan sencillo que te quedas enamorado de ellas y los niños salen con las ganas de ser los hijos de Einstein.

Nuestra visita coincidió con la exposición de la electricidad, en donde los gigantescos generadores de Van de Graff son tan  emocionante y llamativo, que deja a algunos con los pelos parados y la sala llena de aplausos.





Luego de 6 horas de caminar por el interior del museo, aun faltaba ver un par de salas mas, pero el cansancio y el hambre nos gano,  así que decidimos ir a casa, ya había sido demasiada información para el día tanto así que la cabeza dolía de tanto conocimiento retenido, así que salimos rumbo a la casa en plena lluvia, sin querer el aire acondicionado del museo me había debilitado mas, pero aun así sacaba ganas de donde sea para seguir adelante, mi cuerpo necesitaba Coca-Cola para tener energías pero mi salud me lo tenia prohibido, poco a poco la cantidad de cafeína en mi cuerpo se me estaba acabando, de hecho la Coca Cola en el viaje fue como mi combustible Nitro.

Luego de almorzar nuevamente en compañía de mi queridos tios, salimos a dar otra vuelta mas por Boston en auto, la idea era ir a ver el estadio de Béisbol de la ciudad, cuando pasamos cerca, había tanta gente llegando al estadio  porque ese día le tocaba jugar al equipo de Béisbol de Boston, los RED SOCKER tenían un encuentro.

Este momento le dio un toque especial a mi visita de EEUU, porque si bien no se casi nada de este deporte, para los americanos esto es el deporte mas atractivo y mas apasionante, entonces entrar a ver un partido de béisbol, era tener una experiencia americana de verdad.



En menos de 5 minutos, decidimos entrar con mis tíos al estadio, ellos tenían mas de 15 años viviendo en Boston pero nunca habían entrado al estadio a ver un partido béisbol, tuve que ir a visitarlos para que les entre la curiosidad de entrar y ver que pasaba realmente en el interior del estadio, creo que los 3 estábamos super emocionados, en esas horas que estuvimos dentro del estadio se me vinieron a la mente muchas películas americanas sobre este deporte, tal vez la mas reconocida últimamente es la de Moneyball (juego del dinero), la cual fue nominada a mejor película para el año de su estreno. Entramos al estadio cuando ya faltaban unos pocos minutos para empezar el match(partido). Mientras buscábamos la zona y los asientos que nos correspondia, sonó el primer pitazo y el estadio se ponía en pie para aplaudir el primer bate de la noche.

Una de las cosas que se diferencia mucho de la afición latina por el fútbol, es que mientras el espectador latino esta los 90 minutos en el estadio atento a una jugada mirando futbol, los americanos a mitad del partido de béisbol, cada uno está haciendo sus cosas, algunos conversando con su cerveza en mano, otras con sus celulares, otros por allí mirando cómo se desarrolla el juego en el campo, pero apenas se oye alguna grito en el estadio, todos giran sus cabezas para ver que está pasando en la cancha, la verdad ellos dicen ser muy amantes del béisbol pero no paran con los 5 sentidos en el juego.

El partido se jugaba en medio de la lluvia, menos mal que nuestros asientos estaban debajo de una zona techada, así que solo el frío era lo que molestaba, pero con un chocolate bien caliente y con canchita en mano se disfrutaba el encuentro, tratando de entender un juego que me parecía todavía algo extraño.

Esta noche el equipo de béisbol de Boston, los Red Sock (medias rojas), jugaban contra un equipo Blue Jack, no sé cuanto fue el marcador final, solo sé que los locales salieron ganadores y la gente salió tranquila y feliz del estadio.





Luego del partido regresamos a casa a descansar, era mi última actividad en mi visita a Boston, había ido por ver a mi tía pero termine  viendo y aprendiendo muchas cosas mas, y eso que Boston tiene muchas mas cosas interesantes por ver.

Esa noche dormí con la gripe queriendo tomar el control total de mi cuerpo, pero las pastillas que había tomado trataban de impedir esto, aun así, mi cuerpo en el último tramo de mi viaje se iba a ver afectado por este síndrome.

Al día siguiente me despedí con un abrazo de mi tía y mi tío, no sé hasta cuando de nuevo los volvere a ver, tal vez 1 año, tal vez 10 , tal vez 20, no lo se….Pero....Gracias Tíos por recibirme como un hijo en su hogar y por llevarme a conocer los lugares de Boston y darse el tiempo.

Mi tía salía temprano a trabajar mientras mi tío me llevaba a la estación de buses para tomar mi bus a la gran Nueva York. Otra vez la despedida de una ciudad era triste y otra vez a tratar de acostumbrarse a una nueva ciudad y la ultima.